¿Qué son las baterías selladas sin mantenimiento utilizadas en la energía solar?

n la actualidad, son muchos los hogares que apuestan por instalar placas solares para almacenar energía, aunque siguen dependiendo de la red pública de energía, optan por una alternativa viable y segura.

Ser autosuficiente aprovechando la luz del Sol, es posible, solo se requiere tener baterías solares que almacenen la energía eléctrica con el cargador de baterías que producen las placas.

Las placas solares se componen de células fotovoltaicas, las cuales están fabricadas en Silicio mezclado con Boro y Fósforo.

Dichos materiales tienen la capacidad de captar la energía solar y transformarla en carga eléctrica, la cual se ajustará al sistema de corriente continua que se usa de forma habitual en los hogares y empresas con un sistema de alimentación ininterrumpida.

Baterías solares fotovoltaicas

Las baterías fotovoltaicas están diseñadas para almacenar la energía que se obtiene mediante placas solares, las cuales trabajan solo durante las horas de Sol.

Por ello es necesario contar con una batería para aquellos momentos en que las placas no funcionan como por ejemplo en los días nublados, haciendo que el voltaje sea bajo.

Las baterías de placas solares fotovoltaicas almacenan la energía que se genera y que no se utiliza inmediatamente, pues cuenta con una serie de celdas electroquímicas con un electrodo positivo y otro negativo que, sumado a los electrolitos, facilitan el movimiento de los iones para su funcionamiento.

Generalmente se utilizan baterías de electrolito líquido y descarga profunda, conocidas como baterías estacionarias OPzS, que están compuestas por elementos transparentes de 2 voltios y placas de plomo.

Por ello para conformar el almacenamiento necesario, este tipo de baterías se consiguen de 12 voltios, de 24 voltios y de 48 voltios.

Cuando se requiere menor capacidad se suelen utilizar baterías de electrolito gelificado (Gel) o de electrolito embebido (AGM). También es común el uso de baterías de 12 voltios monobloc pues son más económicas.

Tipos de baterías solares

Existen diversos tipos de baterías, las más comunes son:

Batería de plomo ácido abierto

Esta batería contiene 6 compartimientos separados que se conectan en serie los cuales están sumergidos en ácido sulfúrico y con placas que contienen electrodos polarizados positiva y negativamente que se alternan entre sí.

Baterías AGM

Este tipo de tecnología les permite a las placas absorber más rápido y mejor el ácido, gracias a su diseño sellado no requieren mantenimiento, soportan un gran número de ciclos y tiene larga vida útil.

Baterías GEL

Esta batería contiene electrolito gelificado y por estar selladas, no desprenden ningún tipo de gas nocivo por lo que es ideal para espacios de poca ventilación. Tiene ciclos de descarga profunda de hasta 800 ciclos, convirtiéndola en una batería durable.

Por ser una batería sellada no requiere mantenimiento y se recomienda para instalaciones medianas y pequeñas.

Baterías estacionarias

Su característica principal es que se mantiene cargadas constantemente, cuentan con un regulador que alimenta el consumo y recarga la batería cuando se produce la descarga, por ello se descarga con muy poca frecuencia.

Dentro de este tipo de baterías tenemos las baterías estacionarias OPzV y las baterías estacionarias OPzS y TOPzS que son de electrolito líquido. Son muy recomendadas para instalaciones fotovoltaicas y tienen larga vida útil.

Batería de litio

Se cargan mucho más rápido y ofrecen mayor densidad energética además de tener mayor vida útil.

Tiene la particularidad de descargarse al 100 % sin que sufran ningún daño, son menos pesadas y tienen mayor autonomía; no requiere mantenimiento y no emite gases nocivos por lo que pueden instalarse en lugares poco ventilados.

Baterías selladas

Las llamadas baterías selladas son iguales a las aireadas respecto de los materiales activos y reacciones de carga y descarga; poseen el mismo electrolito que las baterías de plomo ácido, pero en ellas el electrolito no se encuentra en forma líquida pues el mismo está inmovilizado.

Tomando en cuenta estos aspectos, las baterías selladas se clasifica de acuerdo al método utilizado para inmovilizar el electrolito en:

Baterías AGM

Se conocen como baterías de electrolito absorbido o baterías secas y sus siglas vienen de Absortion Glass Mat, son una verdadera evolución tecnológica en cuanto a las baterías de gel y suelen encontrarse como batería monobloc opaca.

Disponen de válvulas de regulación de presión y las placas se intercalan de manera firme entre mallas absorbentes de fibra de vidrio.

Dichas mallas se encuentran saturadas en 90 % con el electrolito, el cual se encuentra confinado y se difunde por acción capilar, por ello no hay perdida de agua durante la vida útil de la batería.

Son resistentes a las vibraciones y tienen profundidades de descargas superiores, además de tener mayor capacidad para entregar y absorber corriente.

Batería de Gel

Son baterías reguladas por válvula VRLA (Valve Regulated Lead Acid), son selladas, de electrolito inmovilizado, herméticas y no requieren mantenimiento; vienen en forma de vaso o monobloc.

Técnicamente la construcción de las celdas es similar a las baterías de electrolito liquido el cual se presenta en forma de gel, debido a la adición de sílice especial, lo cual permite que, en funcionamiento normal, no sea necesario la adición de agua.

Cada celda dispone de una válvula de regulación de presión que permite aliviar la sobrepresión que se origina por cargas excesivas impidiendo la contaminación por agentes externos; gracias a su aleación de Plomo y Calcio, reduce el gas, el consumo de agua y la autodescarga.

Por ser una batería sellada y tener inmovilizado el electrolito en la estructura de gel, es posible colocar la batería en cualquier posición sin que genere peligro de perdida del electrolito.

Criterios para elegir una batería solar

Existen diferentes tipos de baterías para instalaciones fotovoltaicas y se diferencian tomando en cuenta la tecnología con las que se fabrican, la elección de la batería dependerá de factores como:

  • El tamaño de la instalación solar fotovoltaica.
  • La cantidad y el tipo de aparatos eléctricos que vayan a conectarse a la instalación.
  • El poder adquisitivo del propietario.

Es importante antes de tomar la decisión del tipo de batería que se usará, las características de cada una, pues una elección errónea ocasionará a futuro mayores costes de inversión.

De igual manera se deben conocer todos los requerimientos de mantenimiento para alargar su vida útil y que no generen gastos adicionales porque deba se r reemplazada.