Alquiler de Placas solares procesos, precios y ventajas

¿Cómo es el alquiler de placas solares? Se hace cuando el propietario del inmueble lo deja a disposición de la empresa solar para alquilar un mecanismo de paneles solares, al tiempo que abona dinero al proceso de mantenimiento por medio de los pagos mensuales estipulados por la empresa

El uso de paneles solares se ha convertido en una necesidad casi imperante para reducir los niveles de emisiones de gases que provocan un daño considerable al medio ambiente. Es por ello que hoy en día se pueden alquilar estos paneles fotovoltaicos para garantizar la energía eléctrica en una vivienda o comercio, la cual proviene de una fuente totalmente limpia.

¿Qué es esto de alquiler de sistemas de autoconsumo?

Hoy en día, no todas las personas cuentan con los recursos necesarios para invertir en un sistema de autoconsumo para su vivienda. Es por ello que muchas empresas de electricidad ofrecen el servicio de leasing o alquiler de los equipos que proporcionan energía eléctrica por medio de placas solares.

Por tanto, este proceso consiste en pagar mensualmente una cuota que proporciona el derecho a disfrutar de un servicio de generación de energía por medio de placas solares para el autoconsumo de una vivienda, sin que esto represente una inversión inicial muy grande, al tiempo que se reduce considerablemente la factura mensual por el consumo de cada KWh.

Con este servicio, los usuarios comienzan a aprovechar las ventajas que ofrece la energía solar en las azoteas y tejados de sus viviendas, haciendo solo un pago al mes. En este caso es imprescindible que se haga un análisis minucioso de la cantidad de energía que requiere cada recinto, con el objetivo de contratar un servicio que cubra la demanda de electricidad por completo.

Los costes o pagos mensuales fijos se establecen de acuerdo con el tamaño que tiene la instalación para cada hogar.

Algunas empresas que ofrecen este tipo de servicio, establecen que, al finalizarse en contrato, los usuarios pasan a ser los propietarios exclusivos de toda la instalación. Esto depende directamente de cada compañía.

Procedimiento para poder alquilar el sistema de placas solares

El proceso a través del cual se puede concretar el alquiler de un sistema de autoconsumo que aprovecha la energía solar resulta bastante sencillo, pues basta con que se sigan estos pasos:

La disposición del recinto

Lo primero que debe hacerse es dejar a disposición de la empresa que ofrece este servicio el tejado de la vivienda.

Acordar el precio del alquiler

A través de una conversación, la empresa y el propietario de la vivienda llegan a un acuerdo para establecer el precio del alquiler y mantenimiento del sistema. Para ello, debe hacerse una revisión exhaustiva del contrato, pues es el documento en el que se plasman las garantías que ofrece la empresa ante una posible falla o avería.

Instalación de los equipos del sistema

Después de llegar a un acuerdo y firmar el contrato, la compañía se encarga de llevar a cabo la instalación del sistema que funciona con energía solar fotovoltaica. Dicha empresa es la propietaria de los equipos y elementos utilizados, al tiempo que es la responsable de su mantenimiento y reparación, en caso de que sea necesario.

Puesta en marcha

Después se pone en marcha el sistema, el cual queda en manos del usuario que se verá beneficiado con ello durante el tiempo estipulado en el contrato, que por lo general oscila entre los 10 y los 20 años.

¿Por qué alquilar este sistema de autoconsumo para la vivienda?

Tomar la decisión de alquilar un sistema de autoconsumo con placas solares es una acción que produce una serie de beneficios tan importantes como atractivos, entre los que podemos destacar los siguientes:

No se requiere una inversión inicial

A diferencia del proceso de compra del sistema a través de un crédito, cuando se alquila este sistema no es necesario contar con una inversión inicial elevada, pues casi todas las empresas que ofrecen este servicio no exigen este requisito.

Ahorro de dinero por consumo

Otra razón por la que es muy beneficioso optar por este mecanismo de autoconsumo es el hecho de que se reduce considerablemente el monto a pagar por el consumo de energía eléctrica a través del sistema tradicional. Incluso este ahorro puede ayudar a los usuarios a pagar la cuota fija mensual del renting.

Reducción de impuestos

Otro beneficio de índole económica que tiene el alquiler de este sistema es que estas instalaciones se benefician de una deducción del Impuesto de Construcción y Obras (ICIO) y el Impuesto por Bienes Inmuebles (IBI), cuyos montos dependen directamente de la ciudad en la que reside el usuario.

Cuotas mensuales más bajas

En comparación con el tradicional préstamo que hacen las entidades financieras del país, el alquiler del sistema de autoconsumo supone el pago de unas cuotas mensuales mucho más bajas, en vista de que el renting tiene una duración de 20 años o más, incluyendo los servicios de mantenimiento y reparaciones que no se contemplan en otro tipo de préstamos, como los de compra, por ejemplo.

¿Instalación de autoconsumo o instalación solar aislada?

Las instalaciones de autoconsumo son aquellas que cuentan con una conexión a la red de electricidad tradicional, por lo que es un mecanismo que no depende directamente de ésta, pero tampoco se desconecta del todo.

España es uno de los países de Europa con más horas de sol durante el día, por lo que el sistema de autoconsumo es totalmente viable para cualquier vivienda o empresa, pues solo utilizará la energía eléctrica de la red nacional durante las pocas horas nocturnas, lo que representa un ahorro de dinero bastante elevado. Empresas como Endesa ofrecen este servicio.

La instalación solar aislada, por su parte, es aquella que es totalmente autosuficiente y está desconectada de la red de electricidad tradicional. Este sistema es el que más suele utilizarse en las comunidades rurales en las que no llega energía eléctrica por dicha red, pero esto exige la instalación de otros equipos como inversores y bancos de baterías, que suelen elevar un poco más el presupuesto o inversión inicial.